La ciudad de Charlotte es la ciudad más poblada de Carolina del Norte. Es una gran ciudad, aparentemente. La corrupción se palpa a la vuelta de cada esquina, en cada parque. Por la noche, sombras extrañas se mueven vigilantes, observando, buscando la próxima presa de la que alimentarse. Los ciudadanos de allí están más o menos acostumbrados y es difícil pillarlos desprevenidos, aunque alguna persona desaparece sin dejar rastro, en el mejor de los casos. La policía de la ciudad achaca dichos crímenes y desapariciones a ajustes de cuentas entre bandas rivales o por deudas de drogas. No tiene ni el personal ni los medios para dedicarse a esas minucias, pero es año electoral. La nueva fiscal, Deborah Winslow, ha venido con ganas de dejar su sello en la ciudad y ha proclamado mano dura contra la delincuencia. Aunque es pronto para notar su eficacia debido al poco tiempo que lleva en el cargo, en un parque ha aparecido un extraño dibujo ritual en el suelo con la foto de la nuevo fiscal. Llev...
Poco se sabe de Erick. Pareja de Sabbanah Jones malvivían apartados de la sociedad en el sótano de uno de los edificios de la yakuza con sus perros. Murió de sobredosis y, de una forma extraña, sigue viajando por este mundo siguiendo las órdenes de Lilith y de Sabbanah . Su adicción a las drogas no tiene nada que ver con su addicción a la carne humana, aunque solo se alimenta de los objetivos sacrificados a la diosa y que le señala Sabbanah . Su alma siempre ha estado de alguna forma encadenada y ahora ni siquiera reconoce su cuerpo. Solo le alivia aullar con fuerza las noches sin luna.