Un escalofrío recorrerá la espina dorsal del infeliz que se atreva a entrar en ese lugar, puerta de paso hacia otro mundo. Si el que entra en el sótano no son bienvenidos los infelices serán atacados por las serpientes e insectos.
En una de las estancias, en la más grande del sótano, se haya el símbolo pintado en el suelo siendo el portal y altar a la diosa de la oscuridad. Sabbanath Jones duerme en un cuarto cercano. Es en ese lugar donde recibe la visita de la diosa y de su amado, vuelto de entre los muertos para ejecutar la venganza personal de Sabbanah y complacer a la diosa con víctimas humanas, pero su amado está muy cambiado.
Amantes de los perros callejeros Sabanah y Erick, así se llamaba su amado, vivían rodeados de perros llenos de pulgas. Animales tan expulsados de la sociedad como ellos mismos, vivían con la pareja de homless en ese sótano del edificio de la yakuza. Vivían relativamente felices hasta que Erick murió de una sobredosis por una partida de droga adulterada que le habían suministrado gratuitamente. El mundo de Sabbanah se terminó de desmoronar.
Fue en ese sótano donde la diosa encontró a su verdadero adalid, Sabbanah y la convirtió en su fanática a cambio de devolver a la vida a Erick. Tras haber muerto por una sobredosis, fue ofrecido a la diosa Lilith. Ahora, Erick solo puede volver a este mundo convertido en un ser medio hombre, medio perro, pero a Sabbanah eso le compensa.


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